La Confrontación con el Inconsciente Fósil

 

Gil-Manuel Hernàndez i Martí


La civilización contemporánea puede ser interpretada como el resultado de un pacto faústico sellado con las profundidades. No estamos aquí ante el relato prometeico clásico —aquel por el cual Prometeo roba el fuego de los dioses para entregarlo a los hombres—, sino de una inversión radical de ese gesto transgresor. En realidad, aunque ello cueste de aceptar, la modernidad no asciende hacia la luz para apropiarse de ella, sino que literalmente desciende hacia la oscuridad geológica para extraer de allí la energía que la va a sostener  para encender sus pretendidas luces civilizatorias. En lugar de un Prometeo aéreo, nos hallamos ante una figura invertida: un Prometeo ctónico que, en vez de robar la llama divina, arranca del inframundo material la potencia acumulada en la muerte de lo orgánico. 

Sobre todo porque, como ha señalado Ramón Gosfroguel (2026), la institucionalización del cristianismo como religión imperial en el siglo IV comportó una profunda transformación cosmológica en relación al vínculo humano con la naturaleza. Esta dejó de concebirse como un ámbito vivo, holístico y sagrado para convertirse progresivamente en un espacio subordinado al serhumano, sospechoso, demonizado y necesitado de dominio. A partir del siglo XVII, esta visión teológica se secularizó mediante la cultura moderna y el racionalismo cartesiano, hasta integrarse plenamente en el imaginario del capitalismo industrial, donde la naturaleza pasó a entenderse como un simple depósito de recursos explotables, pero igualmente peligrosa y susceptible de sometimiento y exterminio. Desde esta perspectiva también puede comprenderse la resistencia moderna al descenso al inframundo psíquico, al inconsciente, identificado con esa misma naturaleza desvalorizada. Tanto el mundo subterráneo como el inconsciente quedaron así asociados a aquello que la civilización moderna debía explotar, dominar, marginar o superar en nombre del progreso y de la cosmología dualista, patriarcal y eurocéntrica que sustentó el proyecto depredador de la modernidad occidental.

Con todo, el hilo conductor de nuestra reflexión consiste en trasladar la operación material de perforación y explotación del inframundo geológico al plano simbólico de una auténtica confrontación de la civilización moderna con lo que aquí hemos denominado inconsciente fósil. Desde esta perspectiva, la extracción de combustibles fósiles no constituye únicamente una operación técnica destinada a movilizar recursos energéticos acumulados durante millones de años, sino también una incursión en un ámbito profundo de la realidad cuyas implicaciones trascienden lo puramente económico o material.

 

Breviario preparado en septiembre de 2011. Pulsa aquí o en la foto para bajar el ensayo completo en archivo pdf.

 

 

 

item4
item1
item2
INFORMACIÓN ECONÓMICA: SERIE DOCUMENTOS ECONÓMICOS
Inglés
HomeInicioRecursosInfo. econLa confrontación con el inconsciente fósil
Información Económica Relvante para la