Confrontando la violencia: hacia un Decrecimiento insurgente e internacionalista
Franca Marquardt
El capitalismo se basa en diversas formas de violencia que crean y mantienen la injusticia y la alienación. Las prácticas anarquistas, como la desobediencia y las ocupaciones, desafían este statu quo resistiendo la opresión e imaginando alternativas más allá del Estado. Si bien los estudios sobre el Decrecimiento han analizado eficazmente las desigualdades globales, tienen que profundizar en estas experiencias de movimiento y explorar las dimensiones afectivas de la lucha colectiva. En este contexto, este artículo analiza cómo los actos de solidaridad en momentos de opresión estatal sirven no solo como resistencia, sino también como estrategias de supervivencia contra la violencia sistémica. Refiriéndose a las protestas internacionalistas en solidaridad con Palestina, el artículo aboga por hacer hincapié en las emociones políticas para comprender y hacer frente a la violencia capitalista global. Para superar las limitaciones ideológicas y visualizar un mundo de interdependencia y justicia radicales, el Decrecimiento debe formar parte de un movimiento global de liberación, basado en vínculos revolucionarios y en la autodefensa colectiva.